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La contingencia del COVID-19 ha originado múltiples desafíos en todos los países, especialmente en aquellos con altos índices de desigualdad por clase social, edad, géneroetnia y otros que a causa de la pandemia pueden agravarse. Uno de los grupos más afectados por esta situación son los 1.4 billones de niños y jóvenes de 147 países del mundo, quienes no pueden asistir a su colegio ya que están cerrados.  

Esta situación causa que ahora el estudiante pase a depender de un aprendizaje basado en la co-educación entre el colegio y la familia, donde la última adquiere un papel trascendental en una enseñanza escolar que tiene lugar en casa. Esta co-educación pone en evidencia la brecha histórica, social y económica que saca a relucir la desigualdad.  

La escuela equilibra las desigualdades al ser un espacio donde los estudiantes están en las “mismas” condiciones. Todos reciben la misma alimentación, los mismos materiales y tienen o no tienen el mismo acceso a la tecnología. Una vez las escuelas cierran y los niños van a sus casas, los niños se enfrentan con su realidad y está va a determinar en gran medida el éxito de esta co-educación y si podrán continuar con su aprendizaje en casa de manera efectiva. 

Lee ahora cómo la innovación educativa es esencial para reinventar la educación en esta contingencia

En el reporte del School of Jiangsu ProvinceZhenjiang se define la coeducación como “el principio de respeto mutuo, cooperación, esfuerzos conjuntos y educación coordinada entre escuelas y familias, maestros y padres, y ambas partes comparten la responsabilidad de cultivar estudiantes y desarrollar conjuntamente actividades regulares y de cooperación para promover el crecimiento saludable y desarrollo comprensivo de estudiantes”. 

Con este modelo de educación en casa, estamos suponiendo que cada niño que cuenta con acceso a internet va a continuar su proceso de aprendizaje. Pero esto no es del todo cierto al tener en cuenta las desigualdades y las condiciones en las que se encuentran miles. Sabemos que, según la UNESCO, un poco más de la mitad de los estudiantes del mundo no posee un computador y el 43% no tiene acceso a internet. Esto ya supone una brecha muy grande entre los niños que están “conectados” y los que no. 

Por otro lado, está el tiempo y disposición de las familias. Esto no es una tarea fácil al saber que deben facilitar la relación con el colegio, establecer horarios, apoyar a los niños en sus tareas al tiempo que trabajan. Otro factor a tener en cuenta y que influye en el aprendizaje es la alimentación que reciben los niños en casa, los equipos y materiales que tienen, el ambiente y convivencia familiar, el trato y el cuidado. 

Entendiendo todo este contexto, tenemos entonces que centrar nuestros esfuerzos en la coordinación y comunicación entre familia y colegios. El esfuerzo tiene que articular a las dos partes dada su responsabilidad compartida y crear las oportunidades y las condiciones para que los hogares también sean ese lugar seguro y equitativo como lo es el colegio. 

Para ello, en United Way Colombia identificamos los siguientes retos que deben ser superados para asegurar una óptima educación en casa: 

  • Que las familias cuenten con canales de comunicaciones y espacios de diálogo con los colegios y reciban por parte de los docentes una guía.  
  • Contar con plataformas específicas para padres donde puedan encontrar orientaciones sobre su nuevo rol y puedan preguntar y resolver dudas al respecto. 
  • Que las familias cuenten con dispositivos electrónicos, conectividad y plan de datos. 
  • Que los colegios dispongan de contenidos para trabajo autónomo de los estudiantes para que los padres de familia acompañen el proceso, pero el trabajo sea propio de cada estudiante. 
  • Que se diversifique la forma de entregar los contenidos para no depender únicamente de la conectividad.  
  • Que las familias de zonas rurales puedan contar con educación por radio, televisión, así como la distribución de material físico 
  • Que los niños tengan asegurada la alimentación con la que contaban en el colegio. 
  • Que las familias reciban apoyo psicosocial para disminuir la violencia familiar y promover el buen trato.   
  • Que el currículo escolar incluya las habilidades socio emocionales para trabajar y fortalecer la resiliencia, empatía, tolerancia, cooperación, así como trabajar estrategias de autorregulación. 

En United Way Colombia nos unimos aún más como red para brindar acompañamiento pedagógico y socioemocional a los maestros, niños y sus familias durante esta situación, con el propósito de que los niños sigan aprendiendo desde sus casasvuelvan al colegio una vez superemos esta situación y permanezcan en él. 

Estar en contacto con personas como tú nos permite seguir creciendo como red.